ACORDE GOURMAND
Un acorde gourmand combina materiales aromáticos para sugerir comida. Puede recordar el dulzor del praliné o la vainilla, o la impresión mantecosa y quebradiza de repostería especiada. La textura importa tanto como las asociaciones de sabor: puede resultar cremoso, denso o ligeramente crujiente. El término indica una dirección olfativa, no un único olor ni un grado fijo de dulzor.
Las casas toman distintos caminos. Mugler sitúa praliné y vainilla en una composición gourmand afrutada con pachulí; Jo Malone London equilibra una impresión de galleta con jengibre fresco, vainilla y maderas cremosas. El acorde no significa que se haya añadido un postre al perfume. Las notas acompañantes distinguen la confitería dulce de interpretaciones más especiadas o amaderadas.