MERENGUE

El merengue en perfumería sugiere un dulzor azucarado y aéreo, inspirado tanto en la textura ligera del postre como en su sabor. La referencia culinaria parte de claras batidas y azúcar: puede formar una cobertura blanda o un dulce horneado crujiente. La fragancia interpreta esa idea mediante el olor, sin reproducir el alimento.

La nota puede aportar una faceta gourmand, de postre, sin exigir un carácter pesado de caramelo. Jean Paul Gaultier describe el merengue como dulzor aéreo junto a azucena y una nota salada, mostrando su lugar en una composición floral. Vainilla, bordes tostados o efectos cremosos son interpretaciones posibles, no rasgos obligatorios. El nombre no especifica huevo, azúcar ni una única receta aromática.

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