CAFÉ MOCA
El café moca sugiere el encuentro del café tostado y el chocolate en una fragancia. El café aporta un acento más oscuro y tostado; la impresión de chocolate puede hacerlo más pleno, suave y cercano a un postre. Un matiz lácteo puede redondear el contraste, pero la moca no tiene por qué oler a una bebida muy azucarada.
La bebida conocida combina café, chocolate y leche, una referencia útil para esta idea gourmand. El perfume la interpreta mediante materias aromáticas, no con una receta fija de bebida. Una composición puede destacar el tueste oscuro y el cacao; otra, el dulzor cremoso. El nombre no identifica el origen del grano ni demuestra la presencia de extractos de café o chocolate. Las demás notas modulan el amargor, la cremosidad y el dulzor.